Una base hojaldrada; un puré de castaña confitada (marrón glacé) con trozos de este fruto seco; encima, un bizcocho; y un acabado final con azúcar glas espolvoreado que permite darle una decoración.

Estos son los ingredientes de la Castiñeira, la Tarta de Ferrol que cumplió ya 25 años.

En 1994 se organizó en Ferrol un concurso organizado por las confiterías de entonces, que buscaban un producto con el que poder identificar a la ciudad y que tuviese como base la castaña, un producto tipicamente gallego y  tan importante en la alimentación antes de la llegada de la patata. La elaboración ganadora fue la de José Rubio Gascón.

Desde entonces mantenemos la receta original un cuarto de siglo después.

La nuestra es la misma que hizo mi padre.

Caja de la Castiñeira, la tarta de Ferrol
La Castiñeira en su envase
La tarta Castiñeira, la tarta de Ferrol

Se asan las castañas en la hoguera, las pobres castañas, que cayeron desde la boca pasmada de los erizos, para morir en el fuego como si fuesen brujas endiabladas; las pobres castañas tan vergonzosas y maduras, que hasta que están muertas no se dejan quitar del cuerpo la última de sus túnicas. Aguardan los mozos y las mozas, mientras arde el fuego, y ríen y hablan y cantan; y una cántiga va derecha a un corazón, otra cae a tumbos por el monte abajo, y otra queda presa en los pinchos de un tojo.

Florentino Cuevillas

Insignia de oro de la Ciudad de Ferrol

A Castiñeira

La Castiñeira en su envase
La Castiñeira en su envase